
Una manera de generar tu propia electricidad es construyendo tu propio generador eléctrico. Éste utiliza el viento, el agua u otro método para hacer girar una manivela para generar electricidad. Los generadores hacen esto por medio de imanes y los mejores para este propósito son los imanes de neodimio, los más fuertes y estables conocidos. Colocarlos sobre maquinaria puede ser un problema, ya que cualquier metal que esté cerca será atraído. Afortunadamente, es posible usar la fuerza innata del imán para montarlo en algún lugar y mantenerlo ahí.
1. Marca con unos puntos en una de las placas de aluminio para indicar dónde quieres que sean colocados los imanes del generador. Marca en el mismo lugar de la otra placa.
2. Perfora con el taladro un agujero en cada marca que hiciste en ambas placas. Los agujeros de una placa deben tener la misma dimensión que los pernos. Los orificios de la segunda placa deben ser lo suficientemente grandes para que quepa la herramienta para moler.
3. Utiliza la sierra para cortar la misma cantidad de pedazos de la barra de acero como imanes. Haz que sean de la misma longitud que los imanes o un poco más pequeños. Perfora agujeros del tamaño de los pernos en cada trozo. Coloca estas barras a la primera placa con los pernos. Asegúrate de la cabeza de éstos queden a ras de la superficie de las barras de acero.
4. Haz que los agujeros de la segunda placa sean de las mismas dimensiones que los imanes. Deben ser exactamente del mismo tamaño y no más grandes o los imanes podrían moverse.
5. Perfora tres o cuatro agujeros en los mismos lugares de ambas placas. Junta las dos placas con los pernos de manera que los pedazos de acero puedan verse en la parte inferior de cada agujero del tamaño de los imanes.
6. Toma un imán en cada mano. Oriéntalos de manera que se rechacen cuando trates de juntarlos. Haz esto lentamente y no dejes que se toquen. Señala los lados que se unen con el marcador. Quita un imán y mantén el otro, repite esto con un nuevo imán hasta que todos tengan un punto en un lado.
7. Coloca uno de los imanes en uno de los agujeros de las placas de manera que el punto quede hacia arriba. Coloca otro en el agujero de al lado de manera que el punto quede hacia abajo. Continúa haciendo esto hasta que todos los imanes estén montados. Debido a que la atracción magnética aumenta cuando el imán está más cerca del metal, la fuerza de cualquier componente de otra máquina no podrá sacarlos de su lugar. El acero que están tocando siempre tendrá una mayor atracción. Los lados de los agujeros en dónde están impedirán que sean desmontados de las placas de acero.