
La mayor parte de nuestros imanes de neodimio dispone de un revestimiento fino de níquel-cobre-níquel para protegerlos de la corrosión. Este revestimiento puede fragmentarse o resquebrajarse al ser golpeado o expuesto a grandes presiones. Esto provoca que los imanes se hagan más sensibles ante condiciones ambientales como la humedad, pudiendo llegar a oxidarse.
•Separe los imanes grandes, especialmente las esferas, con ayuda de un trozo de cartón.
•Evite que los imanes choquen entre sí, así como las cargas mecánicas continuadas .
Oxidación, corrosión, herrumbre
Los imanes de neodimio no tratados se oxidan muy rápidamente y se deshacen.
La mayor parte de nuestros imanes dispone de un revestimiento fino de níquel-cobre-níquel para protegerlos de la corrosión. Este revestimiento también ofrece cierta protección frente a la corrosión, pero no resulta lo suficientemente resistente en caso de un uso continuado en espacios exteriores.
•Utilice los imanes tan sólo en espacios interiores secos o protéjalos de las condiciones ambientales.
•Evite dañar el revestimiento.
Resistencia a la temperatura
Los imanes de neodimio tienen una temperatura de uso máxima limitada de entre 80 y 200 °C.
La mayor parte de los imanes de neodimio pierde parte de su fuerza de sujeción de manera permanente a partir de los 80 °C.
•No utilice los imanes en aquellos lugares donde vayan a estar expuestos a temperaturas altas.
•Si utiliza pegamento, evite endurecerlo con aire caliente