
de los juguetes pequeños que tienen movimiento y usan baterías utilizan un motor eléctrico que funciona de manera similar a los motores de aparatos domésticos tales como lavadoras, ventiladores etc. Y esto es debido a que cuando una alambre que lleva una corriente eléctrica y se encuentra entre los polo de un imán, dicho alambre experimenta una fuerza, la que al ser dirigida de manera correcta ocasiona la rotación del alambre y por lo tanto del motor. La dirección de la fuerza puede ser adivinada por medio de la regla de la mano derecha en donde todos los dedos excepto el pulgar apuntan en el mismo sentido que el campo magnético producido por el imán, el pulgar apunta en elismo sentido que la corriente y la palma de la mano indica el sentido de la fuerza.
De acuerdo a la 1º ley, dentro del motor las cargas opuestas generan un movimiento de partículas rotacional. (Dentro de un motor eléctrico esas fuerzas atractoras y repulsoras crean movimiento rotacional).
Cuando una alambre que lleva una corriente eléctrica y se encuentra entre los polo de un imán, dicho alambre experimenta una fuerza, la que al ser dirigida de manera correcta ocasiona la rotación del alambre y por lo tanto del motor. La dirección de la fuerza puede ser adivinada por medio de la regla de la mano derecha en donde todos los dedos excepto el pulgar apuntan en el mismo sentido que el campo magnético producido por el imán, el pulgar apunta en el mismo sentido que la corriente y la palma de la mano indica el sentido de la fuerza.
Hay dos principios de física relacionados entre sí que explican la operación de los motores eléctricos. El primero es el principio de la inducción electromagnética, descubierto en 1831 por el científico e inventor británico Michael Lardy. El principio establece que cuando un circuito eléctrico se mueve en un campo magnético o cuando se hace variar la intensidad del campo magnético que pasa a través de un circuito eléctrico inmóvil, se inicia o "induce" una corriente eléctrica en el circuito. El segundo principio es el inverso al primero, o sea, el de la reacción electromagnética, observado por el físico francés André Marie Ampère en 1820.
De esta forma, cuando se tiene una corriente eléctrica que se transporta por un conductor, tal como un alambre de cobre situado en un campo magnético, este alambre experimentará una fuerza. Si el conductor se arrolla en una bobina con muchas vueltas en posiciones precisas y con conexiones eléctricas, la fuerza creada hará que la bobina gire sobre su propio eje. Cuando la bobina gira, hace girar al eje del motor.