
y produce el campo electromagnético que hace girar a los imanes permanentes y por tanto al eje al que están unidos. Por ello ni las escobillas ni el conmutador son necesarios, ya que la corriente va al estátor. Además, en los motores sin escobillas no existen las tres delgas que eran las que obligaban al rotor a moverse cualquiera que fuera su posición. Por ello en los motores sin escobillas es el variador electrónico el que controla en qué posición se
encuentra el rotor para darle la corriente temporizada adecuada. Esto se ealiza o mediante sensores instalados en el motor o a través de la respuesta que obtiene cuando envía una corriente linear al motor. Debido a esto los variadores electrónicos de los motores sin escobillas han de ser mucho más complejos que los usados en motores con escobillas, ya que han de procesar
la información del funcionamiento del motor a tiempo real.
Antecedentes
Los motores eléctricos sin escobillas se han venido utilizando desde hace años en la industria en general, aplicándose en grandes servos, aire acondicionado, ventiladores etc., y su ventaja es que al estar libres de mantenimiento pueden durar muchos años. También se han venido utilizando en los aviones y barcos RC. Sin embargo hasta ahora no se ha dispuesto de una tecnología
lo suficientemente pequeña y económica como para aplicarla a los coches de RC. Esto se debe a que los controles del motor son más exigentes en los coches, y a que en los barcos y aviones los frenos no tienen tanta importancia como en los coches.
Ventajas e inconvenientes de:
En los motores con escobillas la conmutación se hace mecánicamente a través del contacto entre el inducido y las escobillas.
Este sistema es muy poco eficiente y el rozamiento y la resistencia eléctrica provocan que haya una gran pérdida de energía que se transforma en calor. Además esto supone una limitación al número máximo de r.p.m. de los
motores, ya que a elevadas r.p.m. las escobillas rebotarían. Para evitarlo serían necesarios muelles más rígidos y esto crearía a su vez más fricción
y frenaría el giro.
En los motores sin escobillas la conmutación se controla de manera electrónica mediante el variador de velocidad, por lo que no se produce rozamiento mecánico ni pérdidas de energía y se consigue que los motores sin escobillas
tengan una eficiencia muy superior, se habla de un 90%, frente a un 60% de los motores con escobillas. Debido a esto los motores sin escobillas pueden alcanzar muchas más r.p.m. y con mucho más par, hasta cuatro o cinco veces más que los motores con escobillas, y a la vez con un ahorro de energía de hasta el 30 %. Además el calentamiento del motor es mínimo.
En los motores sin escobillas la masa que gira es menor, casi la mitad, por lo que aceleran más rápidamente.
Esto se debe a que el rotor lleva los imanes, que son menos pesados en estos motores que el bobinado en los clásicos. Por ello el funcionamiento es además más suave al reducirse las vibraciones. Al no haber chisporroteo eléctrico debido al roce de las escobillas con el conmutador, se eliminan las interferencias por el "ruido" eléctrico que podrían afectar al equipo de radio. Tampoco son necesarios ni los condensadores soldados al motor
ni el diodo Schottky.
En los motores con escobillas hay que realizar mantenimientos periódicos; nuevas escobillas, muelles, desgaste del conmutador y mucho tiempo dedicado a las labores de mantenimiento Por el contrario, en los motores sin escobillas el mantenimiento es mínimo, ya que al no tener ni estas ni conmutador, el mantenimiento es casi inexistente, solo sería necesario la limpieza
y lubricado de los rodamientos. Adicionalmente, el concepto de los "sin escobillas" permiten fabricar motores totalmente cerrados, protegiéndolos del polvo.
Los motores sin escobillas son más sencillos y por ello más fiables: no llevan ni las escobillas, ni guías de escobillas, ni conmutador, ni muelles. Es decir menos mangas perdidas por culpa de fallos mecánicos del motor. Además el
peso de esos motores puede ser de hasta 50 gramos menos que los con escobillas.
Por otra parte y gracias al control ejercido por el variador electrónico, que es de hecho un microprocesador digital, es posible regular el par y las r.p.m. e igualar las prestaciones de los motores. Se podrían hacer carreras con motores de prestaciones iguales y se podría controlar en la inspección técnica. Además no habría que disponer de varios motores, solo sería necesario
programar el número de r.p.m.
Pero ¿no tienen inconvenientes?. La verdad es que pocos, pero se pueden apuntar los siguientes: El primero es su juventud en los coches RC. Debido a ello han de abrirse paso en un mercado dominado por marcas con intereses económicos no solo en la fabricación de motores, sino de muelles, escobillas etc., lo que hace suponer que habrá una cierta presión para que no
cambien las cosas. También su juventud puede ser un obstáculo al principio para su participación en competiciones oficiales, ya que es de suponer que hasta que no haya una cierta difusión, no se organizarán competiciones oficiales.
Otro inconveniente para los que disponen de equipo de RC puede ser el económico, ya que además de adquirir el nuevo motor, hemos de comprar un variador para motores sin escobillas, ya que los variadores clásicos no sirven.
Por último y debido a que los motores sin escobillas dan más potencia y aceleración que los clásicos, por lo que las transmisiones de algunos coches que no sean de alto nivel podrían sufrir.