
En esta plancha hay que dibujar la situación de los imanes del disco de hierro anterior y luego dibujar el contorno externo de las bobinas. Primero se localiza el centro de la plancha de madera, y con un compás se dibuja una circunferencia de 123 mm. de diámetro. Seguidamente se dibujan los 4 diámetros de esta circunferencia separados 45º entre sí. A 1 cm. de la circunferencia, se dibuja el centro de cada bobina, encima de cada uno de los 8 radios antes dibujados, y con un compás se dibujan 8 circunferencias de diámetro 38 cm. aproximadamente. Estas 8 circunferencias son los contornos de las 8 bobinas que se pegaran posteriormente a la plancha de madera.
También hay que dibujar una circunferencia de 16 mm de diámetro concéntrica a la circunferencia de 123 mm. Dibujar también dos puntos sobre uno de los diámetros. Esta pequeña circunferencia marca un agujero que hay que realizar en la plancha, para que pase el separador de aluminio de 15 mm y nos servirá también para poder centrar y atornillar esta plancha con sus bobinas ya pegadas, al poste del aerogenerador. Los dos puntos son los agujeros para los tornillos que sujetaran la plancha al poste.
Como la plancha es de madera no es muy fuerte (madera de chopo), se puede hacer el agujero, primero con una broca de 10 mm. de diámetro, y luego con una lima redonda, cuidando de no sobrepasar la pequeña circunferencia marcada de 16 mm. (tampoco es un problema el hecho de que se amplíe el agujero a diámetro 17 mm.).
Realización de las bobinas y conexión eléctrica entre ellas.
Para realizar las bobinas, colocar un núcleo en el mango de madera y atornillarlo para que no pueda girar, porque hay que realizar cierta fuerza al bobinar el hilo de cobre y el núcleo debe estar completamente fijo. Coger el extremo de la bobina de cobre y colocar un trozo de este hilo sobre el mango de madera y pegarlo con cinta adhesiva, y luego coger el mango con la mano, apretando a la vez el trozo de hilo de cobre.
Empezar a enrollar el hilo de cobre en el núcleo, procurando que las espiras estén apretadas y unas junto a otras, procurando evitar que el hilo cruce de parte a parte la longitud de la bobina. Caben entre 115 y 130 espiras de hilo, pero el número exacto no es crítico. No es conveniente que el cobre sobresalga del núcleo, para conseguir que las bobinas estén bien juntas y bien enfrentadas a los imanes del disco de hierro.
Finalmente, enrollar entre sí los dos extremos de la bobina para evitar que se deshaga el bobinado. Todo este proceso se visualiza en las siguientes fotos.